¿Por qué el sufrimiento en la Humanidad?

El mundo se agita en medio de una tempestad y ha perdido el rumbo. El mal se ha multiplicado y ha contaminado el ambiente. El materialismo se manifiesta en diversas formas. Las ambiciones insanas, el odio, el resentimiento y los vicios han tomado fuerza entre hombres y mujeres, muchos seres se marchitan en plena juventud, hasta los niños se han contaminado con el veneno acumulado a través de los tiempos.

La soberbia, el orgullo, la vanidad, los placeres insanos, forman parte de la vida de esta humanidad, se atenta contra la vida, de ese desequilibrio espiritual y moral provienen las enfermedades que atormentan al ser humano envenenando el espíritu, el corazón, el alma y la mente de los seres humanos.

Existen problemas distintos en las familias, desengaños, Infidelidad y distanciamientos. Las religiones se desconocen y se desgarran entre sí, existen muchos seres enfermos, hay mucha pobreza material y espiritual, muchos padecen grandes pruebas y dolores.


Este mundo ya resulta pequeño, para contener tanto dolor.

Estáis tan acostumbrados al mal manifestado en diversas formas, que ya os resulta tan familiar que ni siquiera os detenéis a reflexionar las causas que lo originan.

Este mundo se ha conformado con vivir, buscando solo el sustento de su cuerpo y todo lo que necesita para su vida material, olvidando los valores espirituales y morales.

¿Cuál es el adelanto moral y espiritual de esta humanidad? ¿Cuál es el desarrollo de sus más nobles sentimientos? En la época en que el hombre vivía en cuevas, también se mataban unos a otros,

¿En dónde está la diferencia de la humanidad de ahora y la de aquellos días?


Ya el pecado no le repugna, el crimen no le horroriza ni el adulterio le sorprende. Yo os pregunto, humanidad: ¿No os habéis cansado de vivir en esta forma? Porque veo que permanecéis indiferentes ante la marcha de vuestro mundo, como simples espectadores.

Estáis siempre preocupados por los bienes de la Tierra; os conformáis con lo primero que llega a vosotros o sea un poco de tranquilidad en el corazón, un techo seguro, un poco de salud corporal, el calor de los vuestros y un puñado de monedas.

En medio de este caos surge el llanto, un suspiro y un clamor mundial: "¿Cuándo viviremos en paz en el mundo, en nuestros hogares y con nosotros mismos? ¿Cuándo dejará de haber problemas, guerras, suicidios, y cuándo terminarán tanto mal?"

Comprended y analizad el momento en que vivís. Si os dije que volvería, es que tenía algo más que deciros y que en aquel tiempo -Segundo Testamento- aún no os lo podía revelar porque no lo hubiéseis comprendido.

Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar. Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. (Juan 16:12-13)




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