A manera de explicación:

Humanidad: Os prometí volver entre vosotros y no podía dejar de asistir a esta cita con vuestro espíritu. Han pasado muchos siglos desde el día en que os dí mi palabra a través de Jesús el Cristo, he vuelto en virtud de la promesa que os hice. Recordad que os dije:

Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar. Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. Él me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber. (Libro de Juan 16:12-14)

He aquí al Espíritu de Verdad en el siglo veinte explicando lo que en el Segundo Tiempo os dijo y que no supísteis interpretar.

En aquél Segundo Tiempo (Segundo Testamento) dije que enviaría al "Espíritu de Verdad", y que El os explicaría las revelaciones que en aquel tiempo no podíais comprender, y os hablaría de nuevas enseñanzas.

Aquella promesa que os hiciera, la he cumplido, porque no ha faltado ninguno de los acontecimientos anunciados; sin embargo, la humanidad entregada a su letargo espiritual, ha dejado pasar inadvertidas las señales de mi presencia entre los hombres. Para que el mundo no se confundiera esperándome nuevamente como hombre, les hice saber que Cristo vendría sobre la nube, es decir, en Espíritu.

He querido daros como primicias de este tiempo mi comunicación por medio del entendimiento humano, para que este mensaje sea la simiente que os dé firmeza y fe en el camino de vuestra evolución espiritual.

Nadie se sorprenda de estas revelaciones, comprended que estáis aproximándoos a la plenitud de los tiempos. En aquél Segundo Tiempo (Segundo Testamento) mi presencia en cuanto hombre, sólo fue creída por unos cuantos corazones, sin embargo, la humanidad tomó después el nacimiento de Jesús el Cristo, como el comienzo de una nueva Era; así en este tiempo, el principio de mi comunicación con vosotros o sea mi advenimiento en cuanto Espíritu Santo, será tomado como el principio de la Tercera Era, el Tercer Tiempo, el tercer día...El Tercer Testamento.”

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A los pueblos y Naciones del mundo:

Humanidad infinitamente amada por Mí, Yo sólo sé deciros que lo que es mío no lo dejaré perder; y vosotros sois míos. Os amo desde antes que fueseis y os amaré eternamente.

Esa es la causa de mi presencia en vuestro mundo.

Cuando el dolor de mucho hombres, es grande y su jornada penosa, ha sido mi voluntad acercarme a vosotros, para ayudaros a encontrar vuestra heredad, Ya que no todo está perdido.

Se que el dolor de este mundo manifestado en diversas formas, hace que surja del fondo del corazón, de muchos seres. esta pregunta:

¿Cuándo viviremos en la moral? ¿Cuándo habrá un poco de tranquilidad y paz? ¿Cuándo dejará cesarán las guerras? ¿Cuándo se detendrán los homicidios? En una palabra: ¿Cuándo habrá verdadero, perdón amor y comprensión de unos a otros?

Yo os digo: Cuando el orden de vuestra vida cambie y aprendáis a mirar fuera de vosotros mismos, cuando desaparezcan el egoísmo, la soberbia, el orgullo y la vanidad: cuando seáis útiles a los demás, cuando desaparezca la maldad, y la mentira ya no sea tomada como verdad, cuando reconozcáis que no debéis de disponer de la vida de un semejante, ni de vuestra propia vida; cuando comprendáis que no sólo son asesinos los que quitan la vida del cuerpo, sino aquellos que matan la fe, roban la honra y matan los sentimientos; cuando os perdonéis los unos a los otros, cuando entendáis que el que no es causante de la guerra, es responsable de la paz, cuando oréis sin distinción de razas o credos. Si así lo hiciereis, Yo haré que este mundo se levante limpio de su lepra, también haré surgir vida de la muerte; lograré que del odio broten frutos de reconciliación y que de la locura surja la razón.

Yo haré que las banderas de las naciones, destrozadas por el combate, se unan todas hasta formar un estandarte de paz. Os hablo de esta manera, porque soy el Dios de la paz, el Padre que quiere la alegría en el corazón de sus hijos.


¿Por qué este mundo se agita en medio de una tempestad? Es que ha perdido su rumbo, y se encuentra cansado de palabras, doctrinas y filosofías! El mundo de lo que se encuentra hambriento hasta la angustia y sediento hasta la muerte, es de verdadero amor, pero es muy frágil su lucha, por lograrlo, y se ha conformado con vivir, buscando lo necesario para el sustento de su cuerpo, olvidando en el fondo de su ser a su espíritu.

Hoy como nunca, el dolor y las pruebas, el materialismo, los vicios, la angustia, la incertidumbre se han cernido sobre el mundo, a pesar de encontraros en pleno tiempo de la luz! Grande es vuestra lucha humanidad y por eso os sentís cansada, Por eso me presento en vuestra vida, para preguntaros: ¡A dónde vais?

Existen seres, tristes, enfermos, cansados, ignorados, cabizbajos, vencidos, son como esa hojas que no saben donde las lleva el viento. Sois como avecillas perdidas que en vez de trinar, gimen angustiosamente. ¿Es esta la verdadera vida? ¿Por qué no habéis encontrado esa felicidad que tanta falta os hace?. Es que los hombres han perdido la semilla de amor que, sin saberlo, llevan en lo más puro de su corazón, tan dentro que ellos mismos no alcanzan a descubrir.

Os habéis familiarizado con vuestra forma de vivír, que ya miráis con naturalidad el homicidio, la deshonra, las guerras, los vicios, el adulterio, la infidelidad, y tantos errores que pasan despaercibidos en vuestra vida. ¿Comprendéis el tiempo en que vivís?

¡Cuánto se ha rebajado la humanidad en su materialismo, cuánto ha tenido que llorar por su indiferencia hacia lo elevado, hacia lo puro y verdadero!

Os enseñé a dar a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César, mas para los hombres de ahora, sólo existe el César y a su Señor nada tiene que ofrecerle. Si al menos le dieseis al mundo lo justo, vuestras penas serían menores; pero el César que habéis puesto delante de vuestras acciones, os ha dictado leyes absurdas, os ha convertido en esclavos y os quita la vida sin daros nada en compensación.

¿Cuál es el adelanto moral de esta humanidad? ¿Cuál es el desarrollo de sus más nobles sentimientos?

En verdad os digo que en la época en que el hombre vivió en cuevas también se arrebataban de la boca el alimento los unos a los otros; y los más fuertes se llevaban la mayor parte; también el trabajo de los débiles fue en provecho de los que se imponían por la fuerza, y se mataban hombres con hombres, tribus con tribus y pueblos con pueblos.

¿En dónde está la diferencia entre la humanidad de ahora y la humanidad de aquellos días?

Las grandes naciones se levantan llenas de orgullo pregonando su poderío, amenazando al mundo con sus armas, haciendo alarde de inteligencia y de ciencia, sin darse cuenta de lo frágil que es el mundo falso que han creado, pues bastará un débil toque de mi justicia para que ese mundo artificioso desaparezca.

Hoy escucho a los hombres hablar de ley, de justicia, de paz, de igualdad y de fraternidad; mas en verdad os digo, que en donde no exista amor verdadero, no podrá haber verdad, ni justicia y mucho menos paz.

Sólo la espiritualidad salvará de su caos a esta humanidad, no esperéis otra solución, ¡Oh pueblos y naciones de la Tierra! ¡Podréis hacer tratados de paz, pero mientras esa paz no tenga por base la luz de la conciencia, seréis necios, porque estaréis edificando sobre arena!

No quiero que os sintáis lastimados con esta verdad, Yo sé que a veces soy brisa de primavera que acaricia y a veces vendaval de otoño que azota. Y es que por momentos os sentís demasiado grandes, os sentís amados y admirados y en verdad sois vanidosos, egoístas y crueles. No conocéis vuestra miseria que sólo Yo os he venido a descubrir, para que contempléis vuestra pequeñez.

Pero a pesar de todo, no permitiré que esta humanidad, a quien tanto amo, vaya más allá en su materialismo y en sus errores. Meditad en todo esto, y no juzguéis, para que no tenga que repetiros mis palabras de aquel tiempo: "El que se encuentre libre de pecado, que arroje la primera piedra”.

¡Mi paz sea con vosotros!